EXPERIENCE OF CLANDESTINE RESTAURANTS

 


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Somos amantes de la buena comida, alimentación consiente y sana que nutre  nuestro cuerpo; en una era digital donde las personas han desarrollado una cultura del buen comer y de buenas comidas.

En un periodo digital dominado por los foodies y los gourmets de un movimiento generalizado a la exploración más allá  de lo establecido que marca origen de este movimiento de experiencias de lo oculto o del misterio; los restaurantes clandestinos son lugares tanto efímeros como firmes, en estos restaurantes no conoces el menú, no sabes quiénes serán tus compañeros de mesa y el lugar, normalmente una casa particular, es desvelado con un poco tiempo de antelación. Y a pesar de las tantas incógnitas o quizás gracias a ellas, esta nueva forma secreta de experiencia  del comer está arrasando en países como Francia, Inglaterra, Alemania y en las grande cuidados como New York, Los Angeles, Miami y Chicago.

Los restaurantes clandestinos son una solución a la crisis, la crisis financiera y un consumidor desencantado de los elevados precios, propician que muchas personas particulares comiencen negocios clandestinos en sus propias casas, este concepto peculiar de la nueva experiencia del comer solo se limita a casas, se están adaptando a apartamentos, locales en renta, bodegas en callejones oscuros hasta en ocasiones en sótanos.

Estos restaurantes ofrecen aparte de un morbo y respeto a un concepto no tan tradicional, también ofrecen muy buena alternativas de comidas mas accesible,, hoy por hoy, el panorama del comer clandestino se ha diversificado tanto que el abanico de alternativas van desde los más sencillos, en los que llevamos nuestro propio vino, hasta los más elaborados con platillos sofisticados que podrían competir con platillos de los reconocidos chefs con estrellas Michelin.

El acceder a estos nuevos it places no es tarea sencilla, ya que muchos solo abren sus puertas  algunos días a la semana o por medio de eventos privados cuyo acceso es como si perteneciese a una logia o a una secta oculta en donde ocasiones envían choferes privados los que te cubren los ojos hasta llegar a el destino o simplemente por medio de juegos de códigos digitales y numéricos que parecen difíciles de descifrar.

La repleción de la clandestinidad es que nos prohibe expresamente que mencionemos su nombre y hasta en ocasiones  no se nos permite acceder con nuestros dispositivos móviles para no tener que compartir nuestra ubicación y  a su vez es un concepto que tiene como punto focal crear un networking secreto y que todos lleguen a esa gradación experiencial. La lista de espera para acceder a los restaurantes clandestinos son de meses hasta años o simplemente se reducen a lista escrupulosamente seleccionada de personas y los participantes solo pueden participar una vez cada periodo determinado por los creadores de la clandestinidad.

Esta nueva propuesta tiene un encanto y un morbo peculiar que puede llegar a ser afrodisiaco para muchas personas.

By

Michael Prince Bent